Una persona, varias conversaciones
Un cliente puede preguntar por la web y continuar por otro canal. Sin contexto compartido, la segunda interacción empieza de cero. Gustave H. busca conservar la información pertinente para continuar la gestión, siempre que la identidad y los permisos permitan vincular esas conversaciones de forma adecuada.
Lo que aporta el sistema
WhatsApp, voz, email y web pueden compartir identidad y contexto de operación en lugar de comportarse como cuatro bots distintos. La memoria útil se limita por permisos, finalidad y políticas de retención.
Recordar lo necesario, no acumular todo
La memoria útil incluye el pedido, el estado conocido y los antecedentes que ayudan a responder. No significa conservar indefinidamente cualquier detalle personal ni mezclar información de clientes distintos. La finalidad, el acceso y el tiempo de conservación se definen como parte de la operación.
Una transferencia que no pierda el hilo
Cuando interviene una persona, necesita saber qué se pidió, qué se consultó y qué quedó pendiente. Ese resumen reduce repeticiones y evita presentar una acción fallida como completada. Si no se pudo confirmar la identidad entre canales, la continuidad debe limitarse y pedir la verificación necesaria, no adivinar quién está hablando.