Primero observa.
Sensores, cámaras compatibles, accesos, climatización, iluminación y otros equipos aportan señales. Cada fuente sigue siendo identificable: el sistema no mezcla todo en una certeza única.
Después construye contexto.
Argos Home relaciona quién podría estar presente, qué momento del día es, cómo está el ambiente, qué dispositivos responden y qué información falta.
Luego decide qué nivel de respuesta corresponde.
A veces no hace nada. A veces informa. A veces recomienda. A veces pregunta. Y sólo cuando tiene permiso puede ejecutar una acción.
Finalmente comprueba qué pasó.
Mandar una orden no significa que el mundo físico haya respondido. Por eso el sistema puede volver a observar para verificar si la luz se encendió, el portón cambió de estado o la temperatura comenzó a corregirse.
La tecnología detallada está separada en la sección Tecnología para quien quiera entender la arquitectura interna.