Contexto ambiental al servicio del acompañamiento
ARGOS AIE aporta la lectura de señales y el contexto local; Argos Care organiza los casos de acompañamiento, los contactos y sus reglas. Presencia, movimiento y condiciones del ambiente se incorporan sólo cuando están disponibles y autorizados. Una inferencia no se convierte en medición clínica: la arquitectura conserva esa separación y muestra qué evidencia permitió generar cada aviso.
Lo que aporta el sistema
El motor separa percepción, estado, hipótesis, protocolos, acciones autorizadas y verificación. Los modelos son componentes reemplazables dentro de una arquitectura gobernada por reglas y autoridad humana.
Acordar primero qué significa acompañar
La persona, la familia y quienes cuidan definen qué situaciones desean observar y a quién avisar. Se eligen dispositivos pertinentes, sin asumir que hacen falta cámaras en todos los ambientes. El sistema relaciona eventos y contexto dentro de ese alcance. La configuración debe distinguir preferencias de confort, señales que requieren consulta y situaciones que corresponden directamente a asistencia humana.
El aviso también necesita una respuesta
Un familiar puede recibir una notificación, pero enviarla no demuestra que alguien la haya leído o que la persona esté bien. El circuito debe mostrar su estado y seguir las reglas de escalamiento disponibles. Si un sensor deja de informar, se comunica esa limitación en lugar de interpretar el silencio como normalidad. La prueba incluye esos casos y el modo manual de continuar.
Una prueba con la rutina real
Se revisan situaciones normales, cambios esperados, avisos que deben ignorarse y condiciones que requieren una comprobación. La instalación se evalúa con sus usuarios y cuidadores, incluyendo pérdida de sensores o comunicación. Argos Care no reemplaza atención médica, cuidadores ni servicios de emergencia. El criterio de éxito es apoyo útil y comprensible, no una promesa de detectar todos los incidentes.